¿Los hombres también poseen fluidez sexual?

En una nueva obra de Broadway aclamada por la crítica, aunque un poco más controversial como para ser impresa, un hombre gay se enamora de una mujer, lo que lo lleva a preguntarse —a él y a su pareja masculina— si realmente es gay, después de todo.

¿Puede seguir siendo gay un hombre que se siente sexualmente atraído por una mujer?  ¿Y qué pasa con los hombres heterosexuales a los que les excita otro hombre? ¿Los hombres fluyen sexualmente?

La fluidez sexual femenina —la capacidad de cambiar de relaciones románticas con hombres a unas con mujeres, y viceversa—  es bien conocida, según lo he señalado previamente. Sin embargo, la fluidez sexual de los hombres es menos clara, aunque es algo que parece estar en las mentes de muchos hombres y mujeres. De hecho, muchas veces se acercan a mí mujeres que están preocupadas porque sorprendieron a sus maridos o novios viendo pornografía gay.

De acuerdo con el psicoterapeuta Joe Kort, existen muchas razones por las que un hombre heterosexual puede estar interesado en pornografía gay —y muchas de ellas no tienen nada que ver con el hecho de que él se cuestione su sexualidad—. Del mismo modo, un hombre gay puede excitarse con pornografía heterosexual, pero eso no lo hace heterosexual.

“Muchos hombres heterosexuales simplemente tienen curiosidad acerca del sexo gay y cómo funciona… o se excitan con la pornografía gay pero eso no implica que deseen tener sexo con un hombre”, explica.

En otros casos, hombres heterosexuales simplemente pueden estar en búsqueda de datos o referencias sobre anatomía.

“Según información a la que tenemos acceso, menos del 2% de los hombres heterosexuales buscan tanto pornografía gay como heterosexual”, dice el doctor Ogi Ogas, quien como neurocientífico y coautor del libro Millones de pensamientos perversos, analizó una gran cantidad de búsquedas por internet y otras fuentes de información sexual.

“Sin embargo, los hombres heterosexuales sí buscan fotografías de penes —especialmente penes largos— casi tanto como buscan vaginas”.

Por tanto, es posible que esos hombres no necesariamente estén interesados en tener sexo con otros hombres, sino que simplemente comparan su propia anatomía con la de otros.

Un hombre también puede buscar otras fantasías: Si es un usuario asiduo de la pornografía, un hombre heterosexual puede buscar pornografía gay porque su habilidad de excitarse con pornografía heterosexual disminuyó y su tolerancia a las imágenes sexuales aumenta.

“Los hombres heterosexuales pueden ir a Craiglist —un sitio web en el que se puede establecer contacto con otras personas— y excitarse por las descripciones de los actos sexuales con otros hombres, pero realmente no se excitan por los hombres”, explica Kort. “Esto es lo que muchas veces separa a los heterosexuales de los gay”.

Sin embargo una cosa es clara: La sociedad no acepta de una mejor manera la fluidez sexual masculina.

Elisabeth Loyd, afiliada académica de la facultad del Instituto Kinsey en la Universidad de Indiana para la Investigación de Sexo, Género y Reproducción, reporta que muchos de los propios hombres dicen que encuentran su potencial para su fluidez sexual “muy amenazante”.

Y Kort me dice que él ha sido criticado por personajes de la comunidad gay a propósito de su visión sobre la fluidez sexual masculina, debido a que el concepto de fluidez sexual implica que la orientación sexual puede ser más una cuestión de elección que de genética.

Tristemente, parece que las mujeres son más libres para explorar su fluidez sexual, ya sea en fantasía o en la realidad.

“Las mujeres tienen más permiso para fluir sexualmente, o al menos para ser sexualmente amorosas y afectuosas con sus amigas mujeres”, dice Kort. “Los hombres no tienen esos permisos sin ser etiquetados como homosexuales para siempre”.

Es cierto, parece que sentimos que tenemos la necesidad de forzar a los hombres  a definir su sexualidad como gay o heterosexual, pero los resultados de un estudio reciente en el diario dePsicología Biológica pueden ayudar a cambiar eso. El estudio demostró que algunos hombres que dicen ser bisexuales realmente se excitan tanto con hombres como con mujeres, lo que representa un gran cambio en relación a un estudio anterior, que decía que no había pruebas de que existiera la bisexualidad masculina.

Y algunas investigaciones sugieren que la aceptación de la fluidez sexual femenina y masculina puede aumentar en las generaciones más jóvenes: De acuerdo con Ritch Savin-Williams, psicólogo de la Universidad de Cornell, cada vez más adolescentes y adultos jóvenes evaden por completo etiquetas como las de gay, lesbiana o bisexual, o inventan nuevas descripciones, como la de ‘principalmente heterosexual’.

Y vivir la vida, en lugar de enfocarse en las etiquetas, implica una gran parte de lo que significa la fluidez sexual.

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